Isla de la Tortuga

INFORMACIÓN

La información en español sobre esta isla en la actualidad es bastante escasa y está mezclada con la de otras islas que comparten nombre. Creo que, después de mucho buscar, he conseguido bastante info para rellenar esta tercera entrada sobre “Islas fantásticas y donde encontrarlas”.

Hablamos de la isla de la Tortuga de Haití, no de la de Venezuela, Costa Rica u otra homónima, que, seguro que son todas muy bonitas y paradisiacas, pero hoy toca hablar de esta, pues su historia es fascinante.

Mapa

Se trata de una pequeña isla de 178 kilómetros cuadrados (37 de largo por casi 7 de ancho, pequeña, pero matona) separada de la isla de La Española (Haití y República Dominicana) por el canal de la Tortuga, con una anchura de siete kilómetros y medio. El terreno de la isla es bastante accidentado, pues presenta una cresta central que llega a los 459 metros de altura, y la parte norte contiene acantilados asesinos. Sin embargo, en la costa sur (la que da al canal) encontramos playas y arrecifes con una protección fantástica contra malos vientos y dinosaurios.

Me ha sorprendido que en la isla haya más de 35.000 habitantes (censo 2009), que se distribuyen en diferentes aldeas o comunidades, como Trou Basseux, Mare Rouge o Basse-Terre, este último, al sureste de la isla, posee el puerto principal.

Como región haitiana, la mayoría de los habitantes son negros, el 20% mestizos y el 10% blancos. Se habla francés y criollo haitiano, y la moneda es la gourde (gorda en español).

HISTORIA

El primerito que llegó a la isla fue el genovés Cristóbal Colón, que navegaba con su “Santa María” en América, en su primera escapada. Se paseó por las actuales Bahamas, la isla de Cuba, y ya cuando volvía para casa, pasó entre La Española y la isla de la Tortuga, islita a la que llamó así porque la cresta central le pareció un caparazón de tortuga (cosas de marineros… Tendría mucha hambre). El nombre, como estáis viendo, ha llegado hasta nuestros días.

Posteriormente, la isla fue ocupada por colonos españoles, pero en 1625, colonos franceses e ingleses, bastante envidiosos ellos, se metieron también en la isla en plan ¡Donde cabe uno caben tres! Cosa que no les moló nada a los ibéricos y en 1629 expulsan a todo guiri y gabacho que se encuentran, y por supuesto fortificaron la isla.

Plano

Debieron pensar que ya no iban a volver, porque al tiempo se fueron yendo casi todos los españoles a la enorme isla de al lado (a La Española, como no) y claro, al dejar la Tortuga desprotegida volvieron a entrar los pesados de los franceses al año siguiente, ocupando el fuerte y reforzándolo aún más… A ver quién se atreve a echarles ahora.

Los franceses y los ingleses convivieron en harmonía durante cinco añitos, tiempo suficiente para dar paso a los cuchillos voladores que se lanzaban… Habían dejado entrar a los piratas y a estos les molaba la isla, además, habían introducido esclavos que poco a poco fueron descontrolándose… ¡Menudo percal! Así que los españoles aprovecharon la situación para echarles a todos a patadas.

Durante los cinco años siguiente la isla fue un cachondeo de hostias, pues pasó varias veces de bando mientras los piratillas comían palomitas viendo como españoles, ingleses, franceses y holandeses se cascaban por ese pedrusco. Como era de esperar, los filibusteros se hicieron fuertes y se quedaron con la isla durante quince años.

Pasado este tiempo volvieron las tortas entre los imperios europeos. En 1655, franceses e ingleses reocuparon Tortuga y ahí se quedaron. Cinco años después la isla se proclamó parte de la corona francesa bajo protestas inglesas, a pesar de que estos habían elegido a un gobernador francés.

En el siglo XVIII los piratas ya casi no existían y la isla fue perdiendo protagonismo frente a La Española que, obviamente, por tamaño era mucho más rentable.

En 1791 hubo una revuelta de esclavos en el norte de La Española haciendo que muchos colonos volvieran a rellenar el caparazón de la Tortuga huyendo de lo que se les venía encima. Esta revolución duró hasta 1804, cuando Jean-Jacques Dessalines, un esclavo que comando al ejército que expulsó a los franceses, proclamó la independencia de Haití, aunque esta no fue reconocida hasta 1825.

Jacob
Mirada penetrante del Emperador Jaques I de Haití

Por último ¿Alguien se acuerda del huracán Jeanne? ¿Qué en 2004 golpeó bien a los haitianos? Pues varios medios de comunicación en diferentes puntos del planeta aseguraron sin ninguna verificación que la isla Tortuga había desaparecido del mapa a consecuencia del huracán… Metedura de pata de la grande, porque la isla sigue donde está, aunque cierto fue que sufrió daños tochos.

CURIOSEAMOS

Como no, tenemos que hablar de piratas, que lo estabais deseando, no me digáis que no.

Pues sí, hablemos de lo que fue esta isla para los bucaneros y filibusteros. La isla de la Tortuga fue la sede de la Cofradía de los Hermanos de la Costa, organización formada por piratas de diferentes nacionalidades, pero sobre todo franceses, ingleses y holandeses. Solían ser presidiarios en busca y captura, esclavos huidos, buscavidas, marineros… Principalmente actuaban en el Caribe y en el Atlántico norte, y los más perjudicados por los Hermanos de la Costa fueron… Adivina, adivinanza… Las naves españolas, claro.

A pesar del desorden que uno puede imaginar dentro de una comunidad de corsarios sangrientos, la Cofradía tenía sus leyes (bastante libertarias, pero leyes, al fin y al cabo), que no estaban escritas, aunque todos conocían. Los piratas más viejunos eran los encargados de crear asambleas para que las leyes se cumpliesen, aunque en realidad no existían los jueces ni los tribunales. Las leyes más importantes eran las siguientes:

  • No existen prejuicios por patria o religión.
  • La propiedad privada en la isla queda abolida (se refiere a tierras, no a money).
  • No se puede obligar a ningún miembro a participar en las expediciones.
  • Se puede abandonar la Hermandad en cualquier momento.
  • No se aceptan mujeres blancas libres (para evitar disputas entre ellos).

Se podría decir que contaban con un seguro médico, pues recibían compensaciones cuando alguno caía herido, así que, si un pirata era tuerto, manco y pata-palo, podría incluso jubilarse con la pensión. Aunque a lo mejor la compensación era darte un loro.

Para entrar en la Cofradía había que jurar poniendo una mano en la Biblia y con la otra agarrar una botella de ron (no me lo estoy inventando), y se firmaba el juramento. Quien desobedecía las leyes podía ser conducido a territorio español y abandonado allí con un poco de agua, algo de pólvora y un arma.

Caminar por el tablón
¡Tiburones! ¡Hora de cenar!

La verdad es que no suena nada mal esa vida, que en la práctica seguro que era un desastre y había más peleas que otra cosa, pero así leído en papel hasta mola ¿Eh?

COMO LLEGAR

En la costa haitiana de La Española está Puerto de Paix, que como su nombre indica, hay un puerto. Desde allí salen barcos hacia Tortuga (Basse Terre). En algunas webs (francesas, sobre todo) recomiendan ir con un guía, pues la explotación turística todavía no es amplia, aunque recientemente se están desarrollando los medios para acceder a la isla y así terminar de abrirse al turismo internacional.

Una vez allí no encontrarás transporte público y tendrás que sacar el dedo gordo para moverte de playa en playa, aunque hay algunas a las que no llega la carretera, en ese caso habrá que cambiar el “autostop” por el “boatstop”.

¿QUÉ HAY POR AHÍ?

Evidentemente, las playas de agua cristalinas es lo más llamativo del lugar. La playa de Pointe Quest está considerada como una de las diez playas más hermosas del Caribe, que no es poco teniendo en cuenta el nivel que hay por ahí.

Que la fama venga de su historia pirata hace que ese tema sea un atractivo. Supongo que los lugareños tienen muchas historias que contar acerca de eso, pues, aunque el turismo en la isla aún no esté a tope, no quiere decir que no reciba peña… Por supuesto que va mucha gente, y los locales lo aprovechan.

Poco más que rellenar en esta sección… El senderismo y algunos edificios públicos como escuelas o iglesias podrían ser interesantes para algunos viajeros.

Pointe Quest
Playa de Pointe Quest… Y dos pescadores posando

Termino ya con esta tercera entrega. Estoy seguro de que lo has disfrutado, porque todas tenemos una pirata dentro ¿A quién no le gustaría pasar un tiempecito viviendo como un corsario en su barco y con los compañeros más canallas? Bueno… Eso lo decimos ahora, empezando el 2019, pero seguro que en pleno siglo XVI era escuchar la palabra “pirata” y a la gente se le escapaba un pedo.

Os dejo, nos vemos en la siguiente para cambiarnos de océano… A unas aguas más frías y más viejas. De islas abandonadas va la cosa ¿Te viene alguna a la cabeza?

¡Saludos, navegantes!

3 comentarios en “Isla de la Tortuga

  1. Me ha encantado:) lo curioso es que en todas las islas de la zona pasó lo mismo, como en las antillas francesas, los españoles teníamos mas intereses en otras zonas como Mejico, Peru o Ecuador y las dejaron a la mano de dios, así que igual que en tortuga, los franceses y holandeses cayeron como pirañas para hacerla suya:) a mi me gustaría también irme de pirata un rato:) feliz semana

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      1. Muchas de nada 🙂 por cierto te he nominado a los premios Liebster 🙂 ya que me gusta mucho tu blog :), las instrucciones están en el post que acabo de publicar¡¡, cualquier duda me escribes al mail. Un abrazo¡¡¡

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