Islas Diómedes

INFORMACIÓN

No es una isla, son dos. Las frías islas Diómedes se encuentran en todo el medio del estrecho de Bering, entre Alaska (Estados Unidos) y el distrito autónomo de Chukotka (Federación de Rusia). A su vez, se encuentran entre los continentes de Asia y América. Es más, cada isla pertenece a uno de los dos países citados y por ello, cada isla pertenece a un continente diferente, a pesar de estar a menos de cuatro kilómetros una de otra. Por supuesto, se trata de la distancia más corta entre los dos continentes. A estas islas se las conoce por muchos nombres, pero el más utilizado para cada una en este idioma son Diómedes Mayor (Rusia) y Diómedes Menor (USA).

La primera está a 45 km del punto más oriental de la Rusia continental. Su área es de 29 kilómetros cuadrados y su punto más alto es de 478 metros. Hoy está deshabitada, pero anteriormente vivían Iñupiat, nativos de Alaska. Se han identificado siete especies de aves y en 1976 se identificó a un colibrí… Demasiado al norte, pero se trataría de un espécimen perdido del grupo que debió llegar donde más frío hacía.

Diómedes Menor es más pequeña, ya el nombre nos lo indica: 7,3 kilómetros cuadrados. Se encuentra a 25 km del punto más cercano de la América continental. Su altura máxima es de 494 metros. Existe una población de 135 habitantes en el censo de 2011, de los cuales, la gran mayoría son Iñupiat. Para el sustento vital existe un helipuerto en la isla con vuelos regulares.

Mapa

Debido a la cercanía entre las dos islas, la fauna es idéntica en ambas: ballenas grises, focas, morsas, etcétera. También comparten clima: Entre 4 y 10 grados centígrados en verano, con cielos nublados trescientos días al año. Y -14ºC en invierno, viendo caer la nieve.

HISTORIA

Semyon Dezhnev, un explorador ruso, fue el primero en surcar las olas de hielo del estrecho de Bering en 1648. Él contó que había un par de islas en esta zona donde sus habitantes se ornamentaban la cara de una manera peculiar, pero nunca se supo si en realidad se trataba del descubrimiento de las Diómedes, así que nombraremos como descubridor a Vitus Bering (que da nombre al estrecho, al mar, a una isla, a un glaciar e incluso a un puente). El explorador danés al servicio de la grandísima Rusia llegó a las islas en 1728, el día de San Diomedes, y de ahí el nombre.

Vitus Bering
Aquí tenéis al Sr. Bering… Vale, lo admito, las gafas se las he puesto yo, pero os juro que el bigote hitleriano lo tenía ya.

En 1867 Estados Unidos compró Alaska a los rusos y entre las dos potencias llegaron a un acuerdo para delimitar la frontera, que sería una línea de norte a sur (o viceversa) que pasaría justo entre las dos, a la misma distancia una de otra, coincidiendo así con la línea de fecha internacional.

En todo ese tiempo las islas estaban habitadas por los Iñupiat, que vivían en helados iglús. Y el primer blanco que llegó para quedarse fue Thomas Cunningham en 1936, un cura que decidió montar una iglesia católica, siendo también el primer edificio (que no estaba hecho de hielo, se entiende).

En la Segunda Guerra Mundial se colocaron bases militares, afectando inevitablemente a los habitantes de cada isla, y durante la Guerra Fría, las personas que habitaban Diómedes Mayor fueron reubicadas por el ejército ruso en la zona continental, dejando atrás a familiares que residían en la isla estadounidense. Desde entonces la isla rusa solo está ocupada por un puñado de militares que no pueden ni ver las noticias de su país, porque su antena solo pilla la televisión japonesa y la norteamericana. En esta isla se construyó en 2005 una cruz ortodoxa, siendo así el símbolo cristiano más oriental del planeta, pero claro, cualquier cosa aquí es lo más oriental del planeta, al igual que en Diómedes Menor sería lo más occidental del planeta.

CURIOSEAMOS

Digamos que en esta ocasión elegí dos islas porque cuando llegan las bajas temperaturas el mar se congela y uno puede ir andando desde una isla a otra en apenas cuarenta minutos (¿Quién iba a decir que se podría andar de Asia a América?). Físicamente es posible, pero está prohibido por ambos países pasar la frontera, así que, si tu gran sueño empezaba a ser este, tendrás que olvidarlo o esperar a que cambien las cosas.

Mar helado
Si pasas andando y te hundes en el hielo cuando vas por la mitad, nadie va a saber si te moriste ayer o si te morirás mañana.

Durante la Guerra Fría la situación en esta zona era bastante tensa, pues tanto un bando como el otro temblaban solo de pensar en un ataque terrestre por el estrecho de Bering (extraño pensamiento, teniendo en cuenta los extensos kilómetros helados que habría que recorrer para llegar a alguna ciudad digna de atacar), por lo tanto, reforzaron mucho esta pequeña parte del planeta (afectando a los habitantes de Diómedes Mayor, sobre todo, como hemos dicho antes), la frontera se llamó “La Cortina de Hielo”. Para rebajar tensiones, la nadadora Lynne Cox nadó en 1987 desde el Diómedes americano hasta el Diómedes ruso, acción que fue aplaudida por los líderes de cada bando.

Curiosidades relacionadas con la Línea de Horario Internacional: A pesar de tener las mismas horas de sol se llevan 21 horas de diferencia (o 20, según la época del año), cosa que parece un disparate. Como ya hemos dicho, la frontera es marcada por la línea del cambio de fecha, que se encuentra a apenas 2 kilómetros de cada isla en opuestas direcciones, por lo tanto, mientras que en la isla asiática estás ya con la resaca de la gran fiesta que celebraste en tu cumpleaños, en la isla americana aún no te ha felicitado nadie porque tu cumple aún no ha llegado… ¿Se puede viajar al pasado? Parece que sí.

COMO LLEGAR

A ninguna de las dos islas es fácil llegar, pero se puede. Little Diomede (Diómedes Menor) te va a cobrar 50 dólares al llegar a la única ciudad existente (Little Diomede City), así, por la cara. Puedes llegar en helicóptero desde Alaska junto con los suministros semanales que se intentan enviar, pero el trayecto está sujeto a los caprichos del clima, así que no vayas con un horario de visita cuadriculado, porque puedes tardar días en llegar y/o lo que es peor, días en volver. Además, ve con la cartera llena y suministros.

Llegar a Ratmanova (Diómedes Mayor) es incluso más complicado, si quieres hacerlo de la manera legal (no te aconsejo que cruces a pie de una isla a otra, pues te fundirían a tiros los centinelas rusos). Un helicóptero abastece de vez en cuando a los soldados… Con mucho dinero siempre puede meterse uno en esos helicópteros, pero no lo pierdas a la vuelta, que si no vas a quedarte una temporada con el culo frío.

¿QUÉ HAY POR AHÍ?

Hay poco, pero muy curioso. En ambas islas podrás contemplar a las aves de hielo, a las focas celebrando que ya no hay osos polares que las devoren, horizontes blancos… Pero sin duda, lo fascinante de verdad, es subirse a lo más alto de cada isla y contemplar la otra, sabiendo que, si miras desde la parte rusa estarás contemplando “el ayer” y, por el contrario, desde Little Diomede verás “el mañana”.

Poca cosa más. En Diómedes Menor cómprate un sello (que será caro) y luego te forras revendiéndoselo a un coleccionista de estos, que seguro que se embargan por él. Otra cosa que puedes hacer es ayudar en la construcción de una pista aérea, pues cada año, cuando se congelan las aguas, los habitantes crean una pequeña pista para los hidroaviones que llegan para llevarles Coca-cola (el alcohol está prohibido).

Pequeña diomede
Diomedes City. Observen sus largas avenidas repletas de centros comerciales.

Aquí finalizo el sexto capítulo, dos islas que se unen siempre que llega el invierno, creando así el único camino posible para pasar de un continente a otro caminando, de Rusia a Estados Unidos y viceversa ¿Qué te ha parecido? ¿Ya conocías esta parte del mundo?

En la próxima entrada volvemos al Pacífico para conocer una isla con un pino como símbolo ¿Alguna idea?

¡Saludos, navegantes!

3 comentarios en “Islas Diómedes

  1. Mmm estaría interesante saber los conflictos entre convictos y tahitianos que llevaron a tu isla del pacífico, debió ser tremendo y además me parece que en algún momento de la isla debió ser la isla de los horrores por las aberraciones que se hicieron allí, así que estoy deseando leer tu siguiente entrada:)

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