Shark Island

INFORMACIÓN

Hoy empiezo con una mentirijilla… No porque alrededor de Shark Island no haya tiburones, pues los habrá, como en todos lados, sino porque no es precisamente una isla, lo cual se aleja bastante de la colección de islas que he estado reuniendo en el blog. No, no es una isla, pero lo fue hasta principios del siglo XX.

Ahora se trata de una península que forma parte de Lüderitz, una ciudad portuaria en la región de Karas, al sur de Namibia, en la costa atlántica. Se encuentra en la boca de la bahía de Lüderitz y mide aproximadamente 1,7 km de largo por 0,33 km de ancho, así que, como puedes ver, es alargada y pequeñita. La altura sobre el nivel del mar es de unos 13 metros, conseguidos en la cresta central de la península, muy rocosa ella. Nadie vive permanentemente en este lugar, salvo los responsables y trabajadores del camping, pues hoy día se trata de un lugar turístico. El clima es desértico, con unas temperaturas medias que van desde los 15ºC en junio a los 26ºC en febrero, y de la lluvia olvídate. Los vientos, sin embargo, son bien potentes gracias al espléndido océano Atlántico.

HISTORIA

Estatua de Bartolomé Díaz en la Alta Comisión de Suráfrica en Londres. Ahí está el tío.

Al tratarse de un lugar pobremente extenso y muy cercano a la zona continental (tanto que ahora forma parte de ella), su historia está totalmente relacionada con Lüderitz. La bahía fue recorrida por el explorador portugués Bartolomé Díaz en 1487, siendo el primer europeo en llegar al océano Índico desde el Atlántico. Nombró al lugar Angra Pequena y clavó una cruz de piedra para sorprender con la fuerza divina de la religión cristiana a los nativos.

En los siglos posteriores, los europeos exploraron la zona (ya sabes… la repartición de África) y descubrieron que aquel mar era rico en ballenas, focas, pescados y guano, así que Angra Pequena se convirtió en un importante puesto comercial, y en 1883 fue comprado por una expedición alemana financiada por Adolf Lüderitz, un rico comerciante que buscaba adquirir tierras comerciales prósperas en África a la vez que repoblarlas con personitas alemanas. Al morir este señor en una exploración por la desembocadura del río Orange, se le puso su nombre a la ciudad de la que estamos hablando.

En 1906 se creó una ampliación terrestre en la parte sur de la isla, uniéndola con la ciudad de Lüderitz y convirtiéndola en una península. Esta ampliación utilizó mano de obra esclava, de los grupos étnicos herero y namaqua, pues se habían revelado contra el colonialismo alemán en la zona y estaban siendo sometidos y castigados en lo que se considera el primer genocidio del siglo XX. La isla sirvió como campo de trabajos forzados para estos nativos.

A partir de 1909 se encontraron minas de diamantes en las cercanías que supuso un crecimiento demográfico en la ciudad, pero durante la Primera Guerra Mundial, muchos colonos fueron deportados y el lugar volvió a sufrir una reducción de población, y al finalizar la guerra, fue el gobierno sudafricano quien se hizo con el territorio, independizándose en 1990.

ANECDOTARIO

Como bien he dicho en el apartado anterior, la isla sirvió de campo de concentración entre 1904 y 1908, considerándolo como el primer campo de exterminio de la historia.

Desde 1884, la actual Namibia fue una colonia alemana que buscaba repoblar aquella zona de agricultores pobres alemanes, teniendo que convivir con diferentes comunidades africanas que llevaban allí largo tiempo… Un clásico. Obviamente, como suele pasar en estos casos, floreció la crispación, pues los colonos iban pescando cada vez más tierras y ganado, mermando la de las tribus, que además no se acostumbraban al nuevo sistema económico ni a la fluidez comercial europea, pidiendo unos préstamos que luego no podían pagar. Todo esto y más encendió la mecha que acabó en una explosión en 1903, cuando el pueblo nama salió a cazar alemanes, matando a unos cuantos. La tribu herero hizo lo propio unos meses después.

Pintoresca calle con edificios coloniales en Lüderitz.

El destino de estos pueblos africanos empezó a ser previsible cuando en el verano de 1904 llegó una buena tropa desde Europa con las típicas ideas racistas y supremacistas que había en aquella época en el Viejo Continente. En agosto tuvo lugar la batalla de Waterberg donde ambos bandos se liaron a tiros. Fue reñido, pero finalmente la victoria se inclinó hacia el lado alemán, haciendo que los hereros se retirasen desesperadamente hacia el desierto, un terreno hostil que fue acabando con ellos.

A partir de la victoria de los colonos, se comunicó que todo el pueblo herero debía desaparecer de el África del Sudoeste Alemán bajo pena de muerte, y fue en este momento cuando se construyó el primer campo de concentración de la historia, en Shark Island. Entre 1904 y 1908 fueron pasando por la isla unos 3.000 hereros y namas para utilizarlos como mano de obra forzada y en condiciones muy lamentables. Cuando morían, que solía ser al poco de llegar, los cadáveres iban al mar o los llevaban a Alemania para investigaciones científicas relacionadas con la raza.

Pronto se corrió la voz sobre el infierno de Shark Island, incluso se hizo eco en la prensa internacional gracias a comerciantes sudafricanos que visitaban el puerto de la bahía y veían todo el percal. Muchos hereros y namas se suicidaban cuando sabían que iban a ser enviados allí. En 1908 se tomó la decisión de cerrar el campamento, aunque los prisioneros fueron enviados a otros campos.

La batalla, la caza de brujas posterior y el campo de concentración casi extermina por completo al pueblo herero, considerándose el primer genocidio del siglo XX.

Hereros hechos mierda por el maltrato alemán.

CÓMO LLEGAR

No hay manera de llegar.

¡Qué no! ¿Qué es broma! De hecho, hoy en día se trata de un lugar turístico, y tiene un camping no violento en su interior donde se puede alojar uno mientras le azotan los buenos vientos de la mar.

Para llegar a Shark Island primero hay que llegar a Lüderitz, a no ser que te estrelles con tu barco en las costas de la península. La manera más fácil y rápida de llegar es en avión, como bien sospechabais, pues la ciudad tiene un aeropuerto a 9 km, eso sí, solo operan líneas nacionales, así que primero tendrás que aterrizar en Windhoek (capital de Namibia) o en Oranjemund, una ciudad a 400 km al sur, pegadita a Sudáfrica, donde te puedes plantear llegar a Lüderitz por carretera. Y por supuesto, no olvidemos el camino del agua, pues algún que otro crucero atraca en el puerto.

Lüderitz, con la iglesia Felsenkirche en primer plano.

¿QUÉ HAY POR AHÍ?

Cornelius Frederiks fue un líder indígena en la guerra contra los alemanes. Este monumento se encuentra en la “isla”.

En Shark Island no puede haber mucho, pues todo se lo lleva el viento, así que decidieron anclar un monumento que recordase el infierno vivido allí en la primera década del siglo pasado. El camping se compone de tres bungalows antiguos y un faro donde también te puedes alojar si no hay mucha ráfaga.

Fuera de la península, en Lüderitz, puedes visitar el casco viejo donde verás las casitas coloniales al estilo alemán. El edificio más llamativo es la iglesia luterana Felsenkirche, de 1912, en lo alto de una colina. La ciudad también cuenta con un par de museos históricos.

Puedes contratar un barquito para que te dé un paseo por la bahía, donde encontrarás focas y delfines que te advertirán sobre las cagarrutas de las gaviotas y los cormoranes. En tierra, si tienes suerte, podrás toparte con gacelas, chacales, flamencos y hienas, pero no te alejes mucho del pueblo, que te adentras en el desierto y no sales nunca más.

REFERENCIAS

No sé qué más quieres que te cuente. Ya sé que hoy no es una isla, pero lo fue, y si ya no lo es, es porque los humanos han echado tierra de por medio, y encima con mano de obra esclava, así que había que incluirla en las Islas Fantásticas. Menuda historieta ¿Eh? Cómo nos las gastamos las personitas matando a otras personitas… La historia interminable de la humanidad. Pues nada, espero que os haya gustado.

¡Un saludo, navegantes!

2 comentarios en “Shark Island

  1. Glups¡¡¡ lo de echar a los pueblos originarios para quedarse el terruño que tremendo es y encima que pase esta historia desapercibida, es lo que más me duele. No tenía idea de lo que sucedió aquí y que hicieran un campo de concentración a la africana menos. La foto del campo me parece brutal desde luego codillo y chucrut no les daban. A lo mejor alguno hizo prácticas aquí para años después hacer el despliegue en su país. Que tremendo¡¡ En cualquier caso, espero, ya solo espero, algún día poder ir a Namibia, fíjate que de no pasar lo que está pasando, a lo mejor ahora estaría buscando el rastro de los Hereros. Me conformaré con pisar el Rastro de Madrid jajaja. Disfruta el puente😘😘

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    1. Desde luego, lo que pasó en Shark Island y en otros lugares de la actual Namibia fue una prueba para los campos de concentración qué vinieron después. Bueno, ya hasta el Rastro de Madrid está limitado con aforo y dirección de recorrido, que fui el otro día y casi no me dejan entrar jaja. Gracias! Un saludo y buena semana!!!

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